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domingo, 20 de septiembre de 2015

Lo siguiente

sábado, 4 de julio de 2015



"El sexo no era lo importante, y mas cuando te das cuenta de que te has enamorado: esa sonrisa tonta, los besos, las caricias. Pasaba mis dedos sobre sus cejas mientras nos hablábamos con la mirada con nuestras caras a sólo unos centímetros uno del otro, y me dí cuenta de que con él es con quien quiero compartir mi vida".

Aquel fué el momento en que tuve claro que ya no quería a nadie fugazmente. Lo quería a él. Lo quiero y lo seguiré queriendo siempre.

Puntos rojos (Lunes, 25 de Junio de 2007)

domingo, 14 de junio de 2015

Pasarela de Atocha. Espero paciente la llegada de una nueva unidad dirección Ministerios. Aparece. Cogemos el siguiente tren y nos bajamos en nuestra parada.

Tren "ochomil". Qué maravilla lo de las camaras de andén en el propio tren. Es una gran unidad. Me encantan los trenes muy informatizados. Aunque, a decir verdad, también me gustan los nada informatizados. Me gustan los trenes.

Llegamos a la T4. Menuda estación mas rara. Parece que hubieran montado las vias como si fuera un Ibertren. Pago un euro por atravesar el torniquete. Facturamos. Todo genial. Paseo en el "people mover" y regreso. No me gusta. Prefiero un tren de verdad.

Se acerca la hora. Vamos entrando, nos sentamos. Recuerdo un chiste de Gila y se lo cuento justo antes de sentarnos en el avión. ¿Sabes para qué son los cinturones de los aviones? Para que no se desparramen los cadáveres.

Comienza a rodar por la pista. Se situa y tras unos segundos andando a baja velocidad, acelera a tope y empieza a correr por la pista. Enseguida comienza la ascensión y todo parece una maqueta en la ventana.

[...]

El tiempo pasa volando. Viajamos en el IC Lisboa-Guarda. Los dos dias completos no han dado mas de sí: faltaron museos, fotos, visitas, monumentos, paisajes, trenes y tranvias por ver y visitar.

Llega la llamada. Todo salió bien. La voz al otro lado se muestra seca y triste.

El surex hace honor a su fama. Sucio, gente con malas pintas, insectos en el coche... Llegamos pronto a "Medina do Campo", allí nos espera el coche. Buscamos un sitio donde poder ver algún tren y descansar unas horas antes de regresar. Se pueden buscar buenas posturas para poder dormir. Va pasando el tiempo bajo el cielo sin estrellas de Medina y no duermo a pesar del sueño.

[...]

En casa malas caras. Vamos a verla. Tras unos minutos de espera nos llaman. Allí esta. Pálida, con varias vias. Una en el cuello. Allí están enchufadas distintas botellas que contienen a saber qué medicamentos. Sonrie al verme a pesar de su debilidad. Tiene arcadas. Una doctora nos informa, en breve saldrá de allí. Una pantalla digital muestra el ritmo de su corazón.

Pregunto por la extraña vía en el cuello cuando salimos de allí. "Gracias a eso se ha salvado". Un escalofrío recorre mi cuerpo. Avanzamos entre comentarios de pérdidas de sangre, errores médicos, complicaciones en la operación y mil cosas que me producen un nudo en la garganta. Pero todo ha salido por fortuna bien.

Prefiero no imaginar qué hubiera pasado si no hubiese habido final feliz. Prefiero no rayarme. Ella misma me invitó a hacer mi viaje. Siento ser tan frío con mis afectos con ella y con el resto de mi familia. Pero todos somos así en esta casa.

De mi madre he heredado los puntos rojos por el cuerpo. Siempre me acuerdo de ella cuando me los veo, y será así siempre

Ir al cine solo

sábado, 2 de mayo de 2015

Recuerdo perfectamente la primera vez que fuí al cine solo, sin compañía. Fué en agosto del año 2000, en los cines de Méndez Álvaro, si no me falla la memoria era el primer verano que me quedaba sólo en casa con la excusa de haber encontrado un "trabajo" (repartidor de propaganda, que aguanté dos semanas) mientras mis padres se iban de vacaciones con mi hermana no se muy bien donde.

Alguno se preguntará porqué recuerdo tan perfectamente aquel momento, si realmente ir al cine solo no tiene mayor misterio que coger, sacar una entrada, ir a ver la peli, y salir, sin mas. Pues lo recuerdo tan nítidamente porque aquel fué el momento en que empecé a tomar conciencia de que yo, cuanto menos, no era heterosexual. La película era Krampack



Yo nunca fuí un adolescente "común". Ya en el colegio tuve ciertos problemas por no hacer lo que hacían los demás. Yo era de esos que, si todos decían blanco, yo decía negro, no por llevar la contraria, sino porque de mi opinión no me apeaba. Y como no fuí un adolescente común, no tuve una adolescencia común, no hubo discotecas, ni fiestas, ni alcohol ni ligoteos. De hecho no hubo en mi tiempo libre nada mas que no fueran trenes y fotos. Por eso, por el hecho de no haber crecido de una manera mas o menos "común" este tipo de películas de vivencias adolescentes siempre me llamó la atención. Cuando ví el cartel de Krampack en el metro, en los autobuses, me llamó la atención que la protagonizasen aquellos dos chavales y después de leer críticas en el periódico (el "Madrid y Mas", qué recuerdos), cuando pude sacar tiempo me decidí a ir a verla.



Realmente no sabría decir si aquello me cambió en algo o no. Bueno, realmente sí. Los chavales de mi generación, o al menos yo, crecimos con escasos referentes acerca de la homosexualidad que no fueran algo mas que locas, travestís, o muerte por sida. Siempre suelo hacer la coña de que lo único que yo conocía acerca de maricones era que Paco Clavel era uno de ellos (para quien no lo conozca, que lo busque en google). Así que, cuanto menos, aquel dia me fuí a casa con la idea de que si me llamaba la atención algún tío, tampoco iba a ser tan malo.

A pesar de todo esto, no recuerdo que durante aquellos años tuviera ningún tipo de atracción hacia algún chico. Y hacia alguna chica sólo tengo claros dos casos, el de Carol, que era una piva de la clase de al lado que me gustaba desde el colegio y a la que con el paso del tiempo perdí la pista, y el de Gloria, que conocí en el bachillerato, y a la que también perdí la pista al poco cuando me pasé a la formación profesional. Y eso que en esa época tenía dieciocho años, cuando se supone que están las hormonas a tope. Pero hago memoria y no consigo recordar ningún tío que me llamase la atención o con el que tuviera un feeling especial aparte de mis amigos.

El tiempo pasó y el verano siguiente volví a ir al cine solo. La película en esta ocasión tenía un contenido homosexual mas directo. Se llamaba "El despertar de la inocencia" y sólo se proyectaba en un cine en todo Madrid, cine que por cierto hoy ha desaparecido, el Cine "Madrid" en la plaza del Carmen.



Después de aquella tarde sí que estaba convencido de que había perdido mi adolescencia inútilmente. Y eso que mi primer rollo aún tardó un tiempo en llegar, pero a esas alturas ya lo iba teniendo mas asumido, a pesar de lo cual cuando empecé a mostrar a mis amigos que estaba saliendo con un chico, siempre con aquello de "no si a mi me gustan las tías, pero también me gusta fulano". Después viene la fase de me gustan las dos cosas. Y acabas con la de maricón perdido. Efectivamente, como Paco Clavel. Pero nunca me gustaron las etiquetas, y de hecho creo que la mayor contribución que podemos hacer para la normalización es precisamente esa, quitarnos las etiquetas. Somos personas que nos enamoramos de personas. Sin mas.


Real como la vida misma

miércoles, 8 de abril de 2015


Teens Like Phil from ASPD FILMS on Vimeo.

Mañana quizás sea tarde (Jueves, 22 de Marzo de 2007)

lunes, 23 de marzo de 2015

La verdad que, si hace solo un par de años hubiera podido ver el futuro, y observar tal y como soy ahora, no me lo creería. Y es que, lo queramos o no, cambiamos. Para bien o para mal.

Y el caso es que uno no se da cuenta, hasta que un día se para a pensar, o lo que es peor, se lo recuerdan. Un "tu no eras así" que entra por los oídos y te recorre como un calambrazo de cabeza a pies. Menuda acusación.

Tal día como hoy, hace ya dos largos años (¿ya?), una simple entrevista de trabajo cambió radicalmente mi destino (para bien, todo sea dicho). Qué puede dar mayor satisfacción a una persona que
trabajar en lo que siempre ha deseado desde pequeño. Yo, un 22 de Marzo de 2005, lo conseguí. Y me siento muy orgulloso de ello, ya que en toda mi carrera profesional todo lo que he logrado ha sido por méritos propios, que es por otra parte como debe ser.

¿Qué cambio? Pues muchas cosas. Pasé de vivir en Madrid con mis viejos, a vivir solo a 500 km de casa, dejar mi ciudad (eso si que es chungo), aterrizar en terreno desconocido, empezar desde cero vaya. Como "daños" colaterales, terminó mi relación de pareja por múltiples razones, y la verdad que en cierta época hasta tuve un leve descontrol sexual. Me entraron ganas de recuperar el tiempo perdido. Pero aquello duró poco.

Y ¿Que no cambió? Pues los valores, las creencias, la forma de pensar, etc... La verdad que si antes no soportaba a la derecha, hoy menos aún. Mi odio a la homofobia, a la intolerancia, a las mentiras, las drogas, etc... tampoco ha cambiado. Y sigo esperando que, algún día, se tenga mayor respeto por el planeta que por la economía.

Y a pesar de todo, sigo cometiendo los mismos errores. Y me sigo comiendo el tarro igual. Me pego las mismas ostias contra las mismas piedras. Y no se cómo remediarlo.

Es duro enamorarte y no ser correspondido. O que te prometan un compromiso que nunca llega. Dentro de 5 dias, harán 3 meses que no nos vemos. Y mes y medio sin noticias. Tiende uno a auto-inculparse, a preguntarse qué ha hecho mal, en qué ha fallado. Pero tal vez el problema no sea uno mismo. Cada persona es un mundo, y nunca se sabe cómo pueden reaccionar los demás, a pesar de lo cual sigo sin verle la gracia a eso de prometer y decir palabras que luego son falsas. ¿De qué vale decir que te caigo genial, que "eres estupendo", "eres genial", para al día siguiente desaparecer sin dejar ni rastro? Yo no lo se.

Como, a pesar de todas las hostias recibidas (¿y por recibir?) sigo creyendo en la buena fé de las personas, y creo que ésta ultimo caso es distinto, confío en que esa llamada llegue. Lo que ocurre que, mañana quizás sea tarde, y sea yo el que se haya cansado de esperar, el que no tenga ganas de mas. Pero no está en mi mano.

Si hace dos años, una entrevista no hubiese cambiado el rumbo de mi vida, todo sería distinto. Y cambiamos, sí, es cierto: Yo no era así, no había sentido nunca lo que he sentido. Nunca me había comportado así. Veremos a ver hasta cuando dura.

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Venas con humo y palabras
(Marea)

[...]
a la altura del perejil se han quedado todos mis sueños,
me hago un vestido con tó lo que he perdido
y ya tiene sentido sonreir,
lleva volantes pa mentir, para ondularme como el trigo,
y así decir, que desde que te has ido...

no me pienso quedar, ni un momento ni un rato,
para planear quién pagará los platos
de mi desespere, mi sofoco,
sé de quién se ha vuelto loco de esperar,
la vamos a tener...

2922 días

domingo, 22 de marzo de 2015


Sólo aquellos que lleven muchos años leyendo este blog quizás recuerden aquellos primeros post en el servidor de chueca.com que utilicé entre 2007 y 2009. Porque sí, éste blog empezó a escribirse un dia como hoy hace exactamente 8 años.

La primera entrada, que la volveré a publicar mañana, habla de una de tantas hostias recibidas a lo largo de la vida, en este caso un ligue-novio-amigo (nunca nos definimos, he ahí el problema) que me dejó tirado en un momento complejo.

La primera entrada del blog la publiqué después de la jornada laboral del día de la foto. Es la LAV Córdoba-Málaga, a su paso por Álora. Por debajo de la montaña del fondo pasa el túnel de Abdalajis, donde también consumí muchas horas de mi vida. 
Me resulta muy curioso tener amigos que recuerdan entradas del blog mucho mas que yo que las he escrito, de hecho yo recuerdo muy pocas, posiblemente porque para mi, en una etapa nueva de la vida, difícil, escribir me servía de vía de escape y alivio para todo lo bueno o malo que iba transcurriendo; escribirlo era una forma, por así decirlo, de pasar página y seguir un día mas hacia adelante.

Primer día "oficial" de trabajo de Maquinista. Si alguien me lo hubiese dicho sólo un año antes hubiera pensado que me tomaba el pelo. Si el día de la foto me hubieran dicho que hoy trabajaría en Renfe, también lo hubiera pensado. 
Sin duda alguna quién debería escribir este post, porque tiene una muy buena memoria y "admiración" por el blog es mi amigo Edu Páez, al que mando un saludo desde aquí. Siempre tiene anécdotas que recuerda de cuando yo escribí aquella entrada o la otra, el cabrón se acuerda de todo con detalle. Y por regla general, yo ni siquiera sé de que me habla, porque no lo recuerdo.

Para terminar, una curiosidad de éstas que uno descubre por ídem. La primera canción insertada en el blog fue el 9 de Abril de 2007, y se trataba de una grabación casera en un concierto de M-Clan de la versión de Like a Rolling Stone que se publicó como "Sin rumbo y sin dirección" en el disco "2 noches en el Price" en 2014, siete años después de aquella entrada. Y hoy cerramos con la misma. Un abrazo y gracias por estar ahí.


Cupido in love

sábado, 14 de marzo de 2015

Hace un mes estábamos celebrando San Valentín. Bueno, nosotros no, los centros comerciales, que siempre son los grandes beneficiados de éste tipo de efemérides. El caso es que una gran superficie, en este caso El Corte Inglés (cosa sorprendente al menos para mí, puesto que tenía y tengo la sensación de que es una marca un tanto "conservadora" en todos los aspectos) celebró éste día con una campaña por internet formada por cinco cortometrajes cuyas escenas tienen un nexo común: el amor. Y uno de ellos, he aquí la novedad, está protagonizado por dos chicos.

Portbou es historia

martes, 10 de marzo de 2015

Una de las novedades que no he contado en este periodo de ausencia es que mi periodo de exilio en Portbou, por fin, ha terminado. El 5 de Diciembre, con un tren entre Granollers y Portbou, terminé mis servicios en aquella residencia después de casi tres años (dos años y diez meses para ser exactos en Portbou, y tres años justos desde que entré en Renfe).

He de decir que éste tiempo ha pasado volando, lo cual no significa que no se me haya hecho pesado: por la distancia a mi casa, por la diferencia de cultura (que la hay), por la economía...


Un domingo cualquiera con los mercancías que por la noche inician su ruta hacia el sur ya preparados. 
Quién siga éste blog o me conozca sabrá de sobra que prefiero vivir en un pueblo a hacerlo en una ciudad. Ha sido así desde que dejé la casa de mis padres hace ya diez años, en 2005. Pero la experiencia de vivir en Portbou ciertamente ha sido bastante nefasta, es un lugar muerto, sin vida, a las siete de la tarde está todo cerrado y prácticamente nadie por la calle. Exceptuando el verano, claro, que sí hay mas actividad, pero no es nada para tirar cohetes. Suerte que al menos el internet llegaba decentemente, porque no sé que habría sido de mí tantos días y días aburridos esperando a que pasasen las horas para volver a ir a trabajar y así estar entretenido.


Del trabajo, como os podéis imaginar, no tengo queja alguna porque tengo la fortuna de pasármelo bien trabajando. He currado muchas noches, sí, pero ¡que voy a decir con lo noctámbulo que yo soy!. Además tuve unos buenos compañeros de piso que hicieron mucho mas llevadero estar lejos de casa y de tus amigos. Durante muchos meses tuve un buen entretenimiento con la reparación del 1500 que tenía guardado en un garaje de Figueres, y además el escarabajo que no pude darle un poco mas de uso y disfrute porque no había pasta para gasolina (principalmente).

Un día de temporal en invierno

Pero con el concurso de traslados de este año pasado, se cerró esta etapa. Hoy tampoco puedo verlo con una perspectiva muy distinta porque, aunque ya no esté en Portbou, estoy en Tarragona, que aunque está mas cerca de Madrid y es un terreno conocido desde hace muchos años, sigo estando lejos y creo que hasta que no vuelva a mi casa no podré valorar en condiciones esta etapa de mi vida que me está tocando vivir. Lo que sí tengo claro es lo mismo que escribí aquí hace tres años, cuando entré en Renfe: para atrás no volvería.

106 días

lunes, 2 de marzo de 2015

son exactamente los que han transcurrido desde la última vez que publiqué algo en el blog y hoy. Y puedo asegurar (aunque haya quien lo dude) que todos y cada uno de esos 106 días, justo antes de meterme en la cama, recordaba que no había escrito nada.

La verdad es que desde que acabaron mis vacaciones de verano del año pasado tengo la sensación de no haber parado un solo día, lo cual no significa que no haya tenido días tranquilos: he tenido días aburridos y perdidos en Portbou y Tarragona donde no tenía nada que hacer, pero no podía ir a Madrid porque no cuadraban los días, y cuando han cuadrado los días para volver a casa, los días tenían que haber tenido 80 horas para poder aprovechar algo. Y así andamos, que hasta que no he vuelto a coger vacaciones y descansar un poco no me he podido poner en serio a actualizar ésto. Mil disculpas una vez mas.

¿Qué novedades hay? Pues realmente muchas, pero lo iré desgranando poco a poco. Por ahora lo importante es que, como tantas veces ha pasado ya, vuelvo.