Recuerdos de la infancia

jueves, 23 de enero de 2014

 

No se exactamente la razón, puede que sean las fechas, o tal vez el ambiente, pero lo cierto es que en los últimos años, cuando llega navidad, me pongo a rebuscar en casa de mis padres viejos recuerdos de la infancia, que la mayoría de veces tenía olvidadas. Y eso que, en mi propia casa, conservo multitud de objetos, juguetes y referencias de la infancia y la adolescencia en Fuenlabrada, como por ejemplo mi vieja bicicleta California X3.


Una de las cosas que mas ilusión me hizo encontrar fue una vieja cámara tomavistas Fujica Single 8 de mis padres, que utilizaron durante los numerosos viajes que hicieron después de su boda. Yo de pequeño recuerdo haber visto infinidad de veces algunas de las películas que rodaron aquellos días. Yo realmente nunca había visto el tomavistas (sí las películas, que curiosamente no encontré por mas que busqué el otro día) y me ha animado a intentar algún día rodar algo con esa cámara, actualmente hay gente que las sigue utilizando y los laboratorios de revelado directamente las digitalizan. Hay resultados muy interesantes con cosas grabadas en la actualidad con cámaras tomavistas antiguas, como el que os pongo aqui debajo.


Una tarde con Ivan from Panavision59 on Vimeo.

Lo que sí que encontre, y que seguro que es algo que muchos de vosotros ha tenido es mi viejo Super Cine Exin.




En la era del HD, Dolby Surround, pantallas planas, etc... puede resultar un tanto inconcebible que hace sólo 20 años (¿ya?), a principios de los 90, nuestra manera de tener nuestro propio cine Disney en casa era con tan rudimentario artilugio. Y lo mas cachondo son las características sobresalientes que indica la caja: bobina continua (realmente eso sí era una característica relevante), ralentí, acelerado, paro de imagen y marcha atrás... ¡Pero si tenias que darle a una manivela para avanzar la pelicula! ¡Cómo no iba a haber ralentí, acelerado, paro de imagen y marcha atrás! Si le dabas a la manivela mas rapido, acelerado, mas despacio, ralenti. Si no le dabas a la manivela, paro de imagen. ¡muy sencillo!. Recuerdo que uno de los "cartuchos" era una película en la que el pato Donald aparecía con un tren y no hacia mas que ver y volver a ver aquel pequeño film de dibujos animados.

Pero una de las cosas que mas alegría me ha dado encontrarme en una de tantas cajas que hay allí es este fabuloso teléfono Heraldo de pared, como el que tantas y tantas personas han tenido en sus casas.


Tras hacer un par de pruebas y consultar a mi amigo Iñaki, verdadero experto en estos artilugios, probé el aparato y funcionaba a la perfección, así que me lo he llevado a Portbou y lo he instalado junto a mi escritorio. Perfecto regalo de reyes y totalmente improvisado.




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