Una noche azul

lunes, 5 de mayo de 2014

0 comentarios  

Uno de los finales mas tristes que yo jamás leí es el final de Peter Pan.

El tiempo pasa, y pasa para todos, Wendy crece y se hace toda una mujer, y tiene una niña que se parece a ella cuando se escapaba con Peter Pan.

Una noche, pasado mucho, mucho tiempo desde la última vez que se vieron, Peter Pan irrumpe en la habitación de Wendy para buscarla y llevársela de nuevo a Nunca Jamás.

Pero el tiempo no pasa el balde y Wendy ya no es una niña. Cuando él le dice "vengo a por ti" ella le responde "no des la luz".

Porque dar la luz supone enfrentarse a la jodida certeza de que hemos crecido. Alguien entró de golpe en la habitación y encendió la luz, entonces nos dimos cuenta de que casi no quedan niños, de que negamos el derecho a la infancia a los que la merecen.

Si Peter Pan viniera a buscarnos, por favor, no des la luz; no vaya a descubrir que le hemos traicionado y hemos crecido demasiado.

Los trenes que jamás conduciré (I)

sábado, 25 de enero de 2014

0 comentarios  

A pesar de haberme iniciado muy joven en el trabajo en el mundo del ferrocarril (con veinte años), a mi actual empresa, Renfe, he llegado cuando gran parte del material que conocí y por el que me aficioné a este mundo ya ha sido o está siendo retirado, con lo que dificilmente va a ser posible que algún dia pueda conducirlos. Entre los muchos que podría citar y que iré contando próximamente, el puesto número uno lo merece, sin duda alguna, las locomotoras 354, para los ferroviarios, las "cuatromiles" de Talgo.



Han debido ser cientos las veces que he visto estas máquinas circulando a lo largo de mi vida, y muchísimas también las veces que he viajado en trenes tirados por ellas en mi época de mecánico de Talgo. Pero, desafortunadamente, fueron retiradas del servicio hace ya varios años, y aunque una de ellas ha sido preservada en el Museo de Vilanova, las otras dos supervivientes bien se merecen ser conservadas no solo para su exhibición estática, sino funcionando.

Si no recuerdo mal, ésta foto me la tomé el dia que cumplí 21 años, a punto de partir hacia Badajoz con el Talgo Pendular, prestando servicio en el tren como mecánico. 
En la estación de Atocha, después de haber llegado de Badajoz. 


Otra foto irrepetible, porque además de que las máquinas ya no circulan, el Talgo tampoco presta servicio en Extremadura, y éstas vías ahora sólo se utilizan para trenes AVE. 

Desgraciadamente, con la edad, uno ha ido viendo como cientos de piezas que merecen ser conservadas van desapareciendo por la intransigencia y falta de tacto a la hora de conservar nuestra historia ferroviaria, y mucho me temo que, con éstas máquinas, como con muchas otras, lo único que me quedará será el recuerdo de una época que ya no va a volver.

En mi viaje a Alemania en 2005 pude hacerme una foto en la estación de Münich Allach, donde se encuentra antigua fábrica de Krauss Maffei (ahora Siemens) donde se fabricaron las "cuatromiles". 

Recuerdos de la infancia

jueves, 23 de enero de 2014

0 comentarios  

No se exactamente la razón, puede que sean las fechas, o tal vez el ambiente, pero lo cierto es que en los últimos años, cuando llega navidad, me pongo a rebuscar en casa de mis padres viejos recuerdos de la infancia, que la mayoría de veces tenía olvidadas. Y eso que, en mi propia casa, conservo multitud de objetos, juguetes y referencias de la infancia y la adolescencia en Fuenlabrada, como por ejemplo mi vieja bicicleta California X3.


Una de las cosas que mas ilusión me hizo encontrar fue una vieja cámara tomavistas Fujica Single 8 de mis padres, que utilizaron durante los numerosos viajes que hicieron después de su boda. Yo de pequeño recuerdo haber visto infinidad de veces algunas de las películas que rodaron aquellos días. Yo realmente nunca había visto el tomavistas (sí las películas, que curiosamente no encontré por mas que busqué el otro día) y me ha animado a intentar algún día rodar algo con esa cámara, actualmente hay gente que las sigue utilizando y los laboratorios de revelado directamente las digitalizan. Hay resultados muy interesantes con cosas grabadas en la actualidad con cámaras tomavistas antiguas, como el que os pongo aqui debajo.


Una tarde con Ivan from Panavision59 on Vimeo.

Lo que sí que encontre, y que seguro que es algo que muchos de vosotros ha tenido es mi viejo Super Cine Exin.




En la era del HD, Dolby Surround, pantallas planas, etc... puede resultar un tanto inconcebible que hace sólo 20 años (¿ya?), a principios de los 90, nuestra manera de tener nuestro propio cine Disney en casa era con tan rudimentario artilugio. Y lo mas cachondo son las características sobresalientes que indica la caja: bobina continua (realmente eso sí era una característica relevante), ralentí, acelerado, paro de imagen y marcha atrás... ¡Pero si tenias que darle a una manivela para avanzar la pelicula! ¡Cómo no iba a haber ralentí, acelerado, paro de imagen y marcha atrás! Si le dabas a la manivela mas rapido, acelerado, mas despacio, ralenti. Si no le dabas a la manivela, paro de imagen. ¡muy sencillo!. Recuerdo que uno de los "cartuchos" era una película en la que el pato Donald aparecía con un tren y no hacia mas que ver y volver a ver aquel pequeño film de dibujos animados.

Pero una de las cosas que mas alegría me ha dado encontrarme en una de tantas cajas que hay allí es este fabuloso teléfono Heraldo de pared, como el que tantas y tantas personas han tenido en sus casas.


Tras hacer un par de pruebas y consultar a mi amigo Iñaki, verdadero experto en estos artilugios, probé el aparato y funcionaba a la perfección, así que me lo he llevado a Portbou y lo he instalado junto a mi escritorio. Perfecto regalo de reyes y totalmente improvisado.




Dos años

sábado, 18 de enero de 2014

0 comentarios  

Con la tontería... hace ya dos años que estoy en Renfe, seis que soy maquinista con título B, nueve conduciendo trenes y once trabajando en los trenes. Cómo pasa el tiempo y además.... ¿quién me lo iba a decir a mi, que crecí con la frase "no se puede ser maquinista" como respuesta a cada pregunta sobre cómo llegar a donde hoy estoy?.

No se cuantas veces he escrito lo feliz que soy de llegar a donde he llegado y de haber cumplido mi sueño. A todos los que les gustaría intentar llegar a trabajar de lo que siempre han querido no lo dudéis: merece la pena.

Estadisticas varias

viernes, 17 de enero de 2014

1 comentarios  

Hoy recupero una vieja "sección" en la que daba a conocer las (sorprendentes o no) búsquedas que llevan a la gente a encontrar éste blog. Los grandes "hits" antiguos eran palabras clave como "fotos de capados" o similares (que vaya tela con la busqueda, todo sea dicho). Ésta semana hay unos cuantos interesantes, a saber:

"bicicleta bh california amarilla". La verdad que el que haya buscado ésto y haya aparecido en éste blog debe flipar un poco. Bien es cierto que hace ya mucho tiempo que no hablo de intimidades ni ligoteos (de ligoteos, principalmente porque no tengo, intimidades si, pero no creo que deban contarse). El caso es que, si no recuerdo mal, hablé en una ocasión de que mi vieja bici "BH California X3" amarilla cuando la recuperamos de la casa de mis abuelos.

"porque a un niño que me mira a los ojos". Se pone interesante la cosa. Hace no mucho hice un "copia-pega" de una entrada en el primitivo blog sobre la última vez que Dani y yo nos vimos en Campillos, con nuestras caras a unos centímetros uno del otro, mirándonos a los ojos etc... Amigo que buscas ésto: si es un niño el que te mira a los ojos, me figuro que será porque le llamas la atención. Si ya NO es un niño, posiblemente te esté pidiendo mandanga subliminalmente. Pero eso ya debes averiguarlo tu mismo.

"tienes un polvazo". A mi esto ya se me escapa de las manos. Realmente no se en qué momento he escrito si fulano o mengano tiene un polvazo. Teniendo en cuenta lo gorrino que he sido en épocas anteriores seguramente lo haya escrito de este, de ese otro, de aquel otro, del de al lado, del primo, del vecino, etc... Bien es cierto, como dice la biografía, que la fama de ligón es totalmente equivocada porque, si bien es cierto que durante una época triunfaba bastante, la vida "rural" que yo mismo he elegido redujo mucho las posibilidades de ligue. Dicho lo cual, si tienes un polvazo, lo siento pero ya estoy pillado.

"me ligue a un yogurin". ¡Toma, y yo! Y no ha sido uno, fueron muchos. Bueno, unos cuantos. ¡Qué recuerdos! Esa ternura, esas ganas de aprender, esos cuerpos serranos... Amigo, si te ligaste a un yogurin, enhorabuena.

"blog gitanos gay", y "relatos gay gitanos". Ésto si que me sorprende. En una ocasión, hace muuuuucho tiempo, hablé de un ligue que me eché cuando debía tener veintitres o veinticuatro años, un chaval gitano que estaba estudiando magisterio musical. Para mi no tiene nada mas que reseñar, gitanos gays hay, seguramente la mayoria en el armario, pero existir existen y yo puedo dar fe. Si eres gitano, y gay, escribe un blog porque vas a triunfar.



Dosmil kilómetros en Seat 124 (y III)

jueves, 16 de enero de 2014

0 comentarios  

Bueno, como ya habéis podido comprobar por las fotos que publiqué los días pasados, éste año la concentración nacional de Seat 124 tuvo lugar en Valencia, lugar al que no volvía desde mi salida de Continental Rail, y que, sinceramente, tampoco echaba de menos. Independientemente de que la ciudad en sí sea mejor o peor, lo cierto es que no guardo buenos recuerdos de aquel sitio y no es para nada el lugar en el que pensaría para pasar unas vacaciones, a pesar de que, lo que pudimos ver de la Albufera en la concentración resultó de lo mas atractivo.

Dicho ésto, el principal problema que surgía con el tema de la concentración era que, una vez terminada, debía devolver el coche a mi casa y salir pitando para Portbou para, por una parte cambiarme de piso en un solo dia (ya que encontramos otro mas económico), y para re-matarlo por la noche ir a trabajar. Así que la cosa pintaba bastante mal, ya que como muy pronto me podría presentar en Portbou al mediodía del lunes, sin tiempo material para hacer la mudanza a pesar de haber dejado todo recogido en cajas durante las semanas anteriores.

De manera que la solución final, y creo que la mas razonable, fué salir desde Valencia a Portbou con el 124, aprovechar la parte del domingo que fuese posible para bajar muchas de esas cajas con el coche (si no hubiera que haberlas llevado a mano por unas calles plagadas de cuestas y escaleras), y el lunes continuar con la mudanza y el montaje de la nueva habitación. Además, así podía llevarme a Dani sin que el pobre tuviera que hacer un desembolso exagerado con el billete del Ave hasta Gerona, que no es precisamente barato.

Pasada la mudanza, y una vez ya acomodado en el nuevo piso, habitación montada, etc... pasamos juntos un par de semanas en Portbou antes de volver a Madrid con el 124, siguiendo la misma ruta que éste año hice en junio con el escarabajo, y en julio con el 1500. Uno de los días aprovechamos, como no podía ser menos, para pasar la frontera y hacernos las fotos de rigor con nuestro particular abuelo viajero.

La foto en la frontera es obligatoria. A la izquierda se ven las vías de la estación de Cerbere. 


Otra foto "obligatoria" e irrepetible: el 124 en el paso a nivel de Cerbere, mientras por el mismo pasa el Talgo Mare Nostrum Cartagena-Montpelier, que ha sido retirado de la circulación al abrir la conexión por alta velocidad con Francia. Ésta foto es una de las que he elegido para el calendario de bolsillo de éste año.  

Cerbere esconde algunos lugares peculiares para hacer fotos, como ésta "riera cubierta"...

... o este pasadizo peatonal bajo la estación, con una decoración totalmente "urban" mas propio de algún suburbio de una gran ciudad que de un pueblo perdido en el mapa. 

Finalmente llegó el momento de la despedida. Minutos antes de partir hacia Toledo, hicimos una breve parada en lo alto del puerto por la carretera antigua para fotografiar el 124 y Portbou. La carretera serpenteante del fondo es la que comunica con Cerbere, y en la cima de la ascensión es donde está hecha la primera foto, apuntando hacia el lado francés. 

Dosmil kilómetros en Seat 124 (II)

martes, 14 de enero de 2014

0 comentarios  


"Dia D". Nos reunimos en la Ciudad de las Artes de Valencia. 160 coches expuestos mientras hicimos la inscripción, regalos, y visita al Museo. 

Tras la visita, salida al restaurante, y tras la comida...

... unas vueltas por el Circuito de Cheste. Tras ésto, regreso al hotel, descanso, cena y...

... premio para nuestro 124, como el mas original de fábrica. 

Segunda jornada de concentración, ruta por las calles de Valencia...

... y visita al Museo de las Artes Gráficas de El Puig. A partir de éste punto nos separaremos, Diego y Jorge con su 124D vuelven a Madrid...

... mientras que Dani y yo nos ponemos rumbo a Portbou. 
Continuará...

Dosmil kilómetros en Seat 124 (I)

domingo, 12 de enero de 2014

0 comentarios  

Cuatro amigos, dos coches de mas de cuarenta años, una concentración, y muchas ganas de viajar. He aquí el resultado.

Nuestro punto de partida fue este concesionario Seat en Tarancón, que aún conserva la rotulación de los años 80. 

Y la primera parada muy cerca de allí, en Villarrubio, donde está este monumento en memoria de Nino Bravo, que falleció en un accidente de tráfico a escasos metros de este lugar. 

Tras ésto carretera y manta...

... por autovía...

... pero sobretodo por la antigua Nacional III

Parada obligada en el Parador Nacional de Alarcón...

... y en el antiguo trazado por el Embalse de Contreras. Con las últimas luces llegamos a la provincia de Valencia. 

Y una vez en el hotel, un concurrido parking abarrotado de Seat 124. 
Continuará...

Disculpen...

sábado, 11 de enero de 2014

0 comentarios  

... que me haya ido sin avisar, pero ya he vuelto.







(en serio)

2012 fué...

domingo, 8 de diciembre de 2013

0 comentarios  

Te echo de menos

viernes, 15 de noviembre de 2013

1 comentarios  

No quedas mas que tú, no quedo mas que yo en este extraño salón sin nadie que nos diga donde como y cuando nos besamos. Tenía ganas ya de pasar junto a ti unos minutos soñando sin un reloj que cuente las caricias que te voy dando. Juramento de sal y limón, prometimos querernos los dos.

Te he echado de menos todo este tiempo, he pensado en tú sonrisa y en tú forma de caminar. Te he echado de menos, he soñado el momento de verte aquí a mi lado dejándote llevar.

Quiero que siga así tu alma pegada a mi, mientras nos quedamos quietos dejando que la piel cumpla poco a poco todos sus deseos. Hoy no hay nada que hacer, quedémonos aquí contándonos secretos, diciéndonos bajito que lo nuestro siempre se hará eterno. Fantasía en una copa de alcohol, prometimos volver a vernos.

Te he echado de menos todo este tiempo, he pensado en tú sonrisa y en tú forma de caminar. Te he echado de menos, he soñado el momento de verte aquí a mi lado dejándote llevar. Yo te he echado de menos.

Silencio, que mis dedos corren entre tus dedos, y con un suave desliz hago que se pare el tiempo

Y aquel yogurín...

lunes, 16 de septiembre de 2013

7 comentarios  

Un día como hoy hace exactamente cuatro años escribía la que, hasta hoy, ha sido la entrada mas leída de este blog. No parece casualidad que, esa entrada, sea la mas leída al día de hoy, como tampoco es casualidad que me haya decidido a retomar la escritura de este blog un día dieciséis de septiembre.

Nada me hacía presagiar que, aquel yogurín, con el que pasé grandes momentos en el pasado (a pesar de lo poco que llegamos a conocernos) pero que dejó una gran marca en mi, iba a retornar a mi vida por una de esas no-casualidades de la vida. Y es que, la distancia que nos separó aquel día uno de septiembre de dos mil ocho, ahora por fin, no va a ser problema para que él y yo estemos juntos a pesar de que debamos pasar algunas temporadas separados físicamente.

Tampoco podía imaginar, ni en lo mas remoto de mis pensamientos, que aquel sentimiento que siempre conservé en estos cinco años de "ojalá algún día vuelva", él también lo tenía. Ni que se arrepintiera del tiempo que no pasamos juntos. Menos aún que, esa entrada mas leída del blog, él la leía una y otra vez en sus momentos bajos. Él jamás me comentó nada porque pensaba que yo ya habría rehecho mi vida y pasado página, mientras que yo a él no le "tanteaba" porque creía que ya no tenía ningún interés en mi. Y eso que, en estos cinco años, no es que hayamos tenido un contacto habitual, pero tampoco es que no nos hayamos dirigido la palabra. Encontrar un mensaje suyo en el "Inbox" era un motivo de alegría y añoranza de lo que pudo ser y no fue, pero que ahora, por fin, se ha hecho realidad.

Obviamente nuestra separación en aquel momento hizo que, cada uno, hiciese y rehiciese su vida, cada cual con mayor o menor fortuna, con mayores o menores aciertos y equívocos, pero así es como se escribe la vida, "al andar se hace camino", o como reza el título de éste blog, "cortando pelotas se aprende a capar".

Me he tomado la molestia de rebuscar en el antiguo blog cómo describí aquel momento y, como tengo la memoria que tengo y no lo recordaba, me ha sorprendido enormemente volver a leerme estas palabras:

Para terminar el tocho de hoy, por no aburrir, y además que estoy bastante cansado, resumiré muy brevemente lo de ÉL y mi último fin de semana allí. Nos conocíamos de hacía mas de un año, él me gustaba mucho pero por circunstancias varias tuvimos que dejar de vernos. Al principio mi intención era tener un "sexfriend", o folla-amigo, o como se le quiera llamar, pero cuando alguien te hace "tilin" te das cuenta. Yo me dí cuenta, pero aunque me costó mucho, lo fui olvidando poco a poco. Dos días antes de terminar mi vida en Campillos nos reencontramos, un sábado, y el domingo repetimos. El sexo no era lo importante, y mas cuando te das cuenta de que te has enamorado: esa sonrisa tonta, los besos, las caricias. Pasaba mis dedos sobre sus cejas mientras nos hablábamos con la mirada con nuestras caras a sólo unos centímetros uno del otro, y me dí cuenta de que con él es con quien quiero compartir mi vida. La mayor paradoja del destino es que, después de tres años fuera de casa, y dos en Campillos, evitando tener nada serio por evitar la separación a mi regreso a Madrid, me he ido a enamorar y a echarme un novio horas antes de que todo terminase.

Hoy, dieciséis de septiembre, aquel yogurín (que ya no lo es tanto) cumple años. Mientras, quien escribe, se encuentra a mas de mil kilómetros de él. Lejos físicamente pero cerca en espíritu, leí alguna vez por ahí. Pero, tengo la seguridad de que habrá muchos mas cumpleaños por delante donde no haya distancia física entre nosotros porque, como dice la canción (aunque sea para Marta, no para Dani), espero que la partida sea larga. He puesto boca arriba todas mis cartas, y sé que las tuyas también están así.

Atención señores viajeros

lunes, 26 de agosto de 2013

1 comentarios  


ESTE BLOG SE VA A ACTUALIZAR EN BREVE

(Disculpen las molestias)

Se acabó el mes

lunes, 1 de julio de 2013

1 comentarios  

Bueno, llevo un par de semanas un poco "out" por diversas circunstancias que no vienen al caso, pero que me han quitado las ganas de escribir por algunos días. Por orden cronológico intentaré resumir cómo han sido estas dos semanas.

En el penúltimo capítulo os contaba que me disponía a volver a Madrid con el Beetle, a través de una ruta de casi ochocientos kilómetros, que para un cacharro de cincuenta años no está nada mal. La ruta que planeé, y que será la misma que utilice próximamente para llevar el 1500 a casa, tiene una parte de trayecto por carretera convencional (desde Portbou hasta Vic) y desde allí todo autovía hasta casa. El día la verdad que se presentó bastante caluroso, y salvo por un pinchazo (tengo un imán, no se cuantos llevo en distintos coches) no hubo nada destacable, un consumo relativamente elevado, pero también hay que decir que soplaba mucho viento frontal.

Momento de pasar por el Meridiano de Greenwich

No contento con haberle "metido" semejante tute al pobre, el fin de semana siguiente Miguel se vino a Madrid y, como no, también lo usamos para pasearnos por Madrid. Ah! Y aproveché para cortarme el pelo que ya era algo insostenible. El Sábado salimos por Madrid con varios amigos y el domingo lo empleamos de descanso antes de que se volviera en el Ave a Barcelona.

El resto de días por casa transcurrieron bastante ajetreados, por la necesidad de acabar mil tareas en tan poco tiempo, entre ellas poner a punto la Siata-Ebro que iba a participar el un rodaje, y digo "iba" porque parece ser que al final no va a ser asi. Pero a pesar de todo, no considero que haya sido un trabajo baldío ya que, al menos, la he dejado con posibilidad de moverse por sus propios medios, que es lo que importa a la hora de reorganizar el aparcamiento.

A falta de algunos detalles, se quedó mas o menos presentable para poder "maquillarla" de ambulancia... A saber si al final pasará o no. 

De vuelta al trabajo, los días han pasado rápidos aunque con unos cambios de tiempo bastante desagradables para las alturas del año que estamos. Hace una semana cayó un diluvio universal durante un par de días, y al día siguiente treinta grados, pero con tramontana, una combinación que pa qué contar. El poco tiempo que he tenido libre lo he empleado en preparar el 1500 que, si todo va según lo previsto, en diecinueve días estará en casa por fin.

Por hoy os voy a dejar, porque el sueño ya me puede. Es Lunes, uno de Julio, la noche está despejada y a la una y media de la madrugada disfrutamos de unos fabulosos diecinueve grados.

Mi vida no es un WhatsApp

domingo, 16 de junio de 2013

0 comentarios  

Hoy recupero un post que no llegué a publicar en su momento, y que a raiz de encontrar ésta canción me he decidido a recuperar. Data de Octubre de 2012, en pleno periodo de crisis conyugal, y denota cierta ira por los problemas que tuve con distinta gente por aquello de las notificaciones del WhatsApp.

Y es que el dichoso invento me trae mas de un quebradero de cabeza, y no solo a mí, por la cosa de que si los mensajes llegan, no llegan, son leídos, o no son leídos. Y eso que yo no tengo un teléfono ultramoderno, mi WhatsApp está en la tableta que me compré el año pasado, y que sólo enchufo de vez en cuando. Así que no me quiero ni imaginar lo que sería estar todo el día con un teléfono que cada dos minutos esta ring ring ring porque llegan mensajes de uno o de otro.

Lo que está claro, es que un chat no es el mejor medio para mandar mensajes importantes, por muy "gratis" que salga. Y desde luego, ese aparato no tiene ninguna manera de certificar que yo he leído un mensaje. Ese aparatito, en todo caso, puede decir si tengo la aplicación abierta, o no, y si el mensaje a llegado a mi teléfono, pero nunca si lo he leído o no.

La tecnología esta bien, pero que la gente llegue a utilizar éstos cacharros para controlar a las personas a mi me parece excesivo. De momento, sigo sin tener intención de cambiar de teléfono, y si lo hago, lo mas seguro es que no utilice éste tipo de aplicaciones porque, a mi al menos, no me termina de convencer que haya personal que se empeñe en controlar mi vida de ésta manera.


Ocho meses después he de decir que sigo sin haber cambiado de teléfono y, además, sin intención de hacerlo, aunque eso si, parece que ya todo el mundo se ha acostumbrado a que no haga ni puto caso a la aplicación cuando me mandan un mensaje y responda cuando encuentre el momento adecuado (que normalmente no es cuando me acaban de escribir. Lo siento, soy así...

Viaje de regreso

jueves, 13 de junio de 2013

0 comentarios  

Después del fantástico fin de semana, me he vuelto a Portbou por un par de asuntillos. El primero es que tenía un turno que hacer, y he preferido venir a hacerlo (aunque podría haber pedido un día de asuntos propios) porque, en estos momentos, me dispongo a chuparme ochocientos kilómetros con el escarabajo. Después de un año y medio fuera de casa, creo que ha llegado el momento de que regrese a casa para poder ponerlo a punto en condiciones antes de que me dé algún susto importante por aquí.

Además, así puedo aprovechar para llevarlo a la boda de mi hermana, que se casa el mes que viene, y sé que le hace especial gracia tenerlo allí aparcado (porque no es una boda muy "convencional"... ya os contaré). Así que, ¡carretera y manta!

Son las once menos cuarto de la mañana del trece de Junio, hace un fabuloso día de verano con calor y cielo despejado, y en Playa de Garbet tenemos veintiséis grados. Nos vamos.

Entretenido fin de semana

lunes, 10 de junio de 2013

0 comentarios  

El fin de semana ha pasado rápido y casi sin tiempo libre porque, aunque no lo tenía planeado, aprovechando mi estancia en Madrid me apunté al Jarama Vintage Festival, un evento "revival" en el Circuito del Jarama al que se podía acudir con coche clásico. Este año se celebraba la tercera edición (ya había acudido a la primera) y la verdad que el ambiente durante todo el fin de semana fue genial, habiendo mas gente incluso el domingo que el sábado (contra todo pronóstico dado el empeoramiento del tiempo).

Para la jornada del sábado opté por llevarme mi querida Siata, que se pegó un buen viaje, ya que desde mi casa hasta el circuito hay casi cien kilómetros, y entre ida, vuelta y paseos varios os podéis figurar que al final fue bastante agotador.

Diego a los mandos de mi pequeña furgoneta, junto a los autobuses históricos de la EMT de Madrid
Una vez allí, me encontré con mis amigos Javi e Iñaki, que fueron con el 2CV de éste último, y Diego con su novio Jorge que fueron con el flamante 124 de Diego del que creo que ya publiqué alguna foto tiempo atrás. Como fui el último en llegar (para no perder la costumbre, aunque también hay que decir en mi defensa que no solo venía de mas lejos sino que también llevaba el vehículo mas lento) ya ellos me informaron de todo lo que había y de la salida a pista a la que me podía apuntar, como así hice.

Ya sabéis que si no hago fotos me muero. Así que aprovechamos para cascarle unas cuantas a nuestros bólidos juntitos
Así que, marajeta o no, llegada la hora me dispuse a dar unas cuantas vueltas al circuito con mi fabuloso bólido. Dudo mucho que en alguna ocasión anterior una Siata haya "corrido" por el circuito (por llamar correr a los escasos 90-100 km/h que pude cojer en la recta), que no es ni mas ni menos que la misma velocidad a la que suelo circular por la autovía. Además, que aunque pudiese coger mas, no iba a "fundir" a la pobre furgoneta porque tampoco se lo merece.

El último de la fila, con la recta del circuito despejada para mi
Lo cierto es que no adelanté a ningún otro coche, todos me adelantaron a mi sin excepción, ¡hasta el Safety Car me dobló!

Por su parte, la jornada del Domingo fuí con el 124, al que he restringido bastante las salidad y excursiones en aras de su buena conservación (además de una mala experiencia que en algún momento contaré). En esta ocasión fuí con mi amigo Marcos y nuevamente Diego se unió con su "hermano" 124.

Pero el plato fuerte del domingo, para mí, era acompañar en su retorno a cocheras a la pareja de autobuses históricos de la EMT, a los que pude fotografiar a placer por la carretera mientras Marcos conducía, y con los que disfrutamos todos como enanos durante su estancia en el Jarama (con paseos por el circuito includo, con los buses hasta arriba de gente).

Mientras Marcos conducía el 124, desde el asiento trasero yo fotografiaba los buses de la EMT por la A1
Y así terminó un fin de semana fabuloso y digno de repetición. Buenas máquinas, buena compañía, buenas fotos... Sólo faltó ligar.

Un triste aniversario

viernes, 7 de junio de 2013

0 comentarios  

Recientemente se ha cumplido el décimo aniversario de un tristemente famoso accidente ferroviario, el de Chinchilla, localidad de Albacete donde chocaron frontalmente un Talgo Pendular Madrid-Cartagena y un tren de mercancías.

Foto del periódico "La Verdad de Murcia"
Como muchos recordaréis, se trata de uno de los accidentes ferroviarios mas graves de los ocurridos en éste país, con un triste balance de diecinueve fallecidos y cuarenta heridos. Entre los fallecidos se encuentran cinco ferroviarios, el maquinista, el mecánico y el interventor del Talgo, y los dos maquinistas del tren de mercancías.

Pero, además, éste accidente está enmarcado en una nefasta época que duró al menos un par de años en que raro era el mes en que no había algún que otro susto de muy variado carácter. Meses antes de esta catástrofe, otro Talgo Madrid-Cartagena descarrilaba a muy pocos kilómetros de allí, en Tobarra, mientras que poco después en Hellín otro Talgo de idéntico recorrido arrolló un coche en un paso a nivel falleciendo todos sus ocupantes. También chocaron frontalmente dos Talgo Madrid-Coruña y su inverso en Zamora, y en la provincia de León un Talgo Gijón-Madrid-Alicante descarriló en Santas Martas, poco después otro similar lo hizo (con bastante mas virulencia y gravedad) en Torneros, y un Diurno en Villada. Y todo ésto sin contar con un sinfín de descarrilamientos varios y arrollamientos en pasos a nivel.

Si ya un hecho de éstas características te marca, podéis figuraros cuánto pudo marcarme a mí porque apenas llevaba trabajando dos meses como mecánico en ruta de trenes Talgo cuando ocurrió este desgraciado accidente. De hecho, mi turno estaba grafiado siete días detrás del chico que murió en éste accidente, es decir, una semana.

Aquella noche yo me encontraba viajando a Barcelona en el Trenhotel desde Madrid, cuando empezaron a llamarme muchísimas personas preguntándome dónde estaba y si me había enterado del accidente. Yo evidentemente no tenía conocimiento de lo que había pasado, pero lo poco que pude mirar a través del "WAP" del teléfono móvil no pintaba nada bien. No fue hasta que llegué a Barcelona, donde pude comprar el periódico, cuando realmente fui consciente de la magnitud de la tragedia

Sirvan estas líneas pues, para homenajear a aquellos ferroviarios que perdieron la vida en este triste suceso. Es Viernes, siete de Junio, en Casarrubios tenemos catorce grados y el cielo está despejado.

Un coche muy poco gay

miércoles, 5 de junio de 2013

0 comentarios  

Os debo (por decirlo de alguna manera) uno (o varios) post sobre la actualidad del parque automovilístico del menda lerenda, y en el día de hoy os quiero presentar una de las últimas incorporaciones llegadas de pura casualidad (como siempre). Bien es cierto que llevo trabajando para ponerlo a punto desde el mes de octubre, pero no lo he presentado con anterioridad porque quería "presentarlo" oficialmente para la boda de mi hermana (si, tengo una hermana y, si, se casa) que es dentro de apenas un mes. El caso es que con las apreturas económicas de los últimos tiempos, me va a resultar bastante complejo tenerlo a punto para dentro de un mes, por lo que he desechado la idea (además de que no pega mucho para el tinglado que mi hermana tiene previsto).

El caso es que un conocido aficionado, investigador y divulgador del mundo ferroviario me escribió hace casi un año para ofrecerme quedarme con su coche, ya que no podía seguir haciéndose cargo de él. El vehículo en cuestión estaba guardado en un garaje de Barcelona desde hacía al menos ocho o nueve años. Así que ésto fue lo que nos encontramos Miguel y yo el día que fuimos a verlo.


Se trata de un fabuloso Seat 1500 familiar del año 1965, que siempre había sido de la familia de su propietario, y que cuenta con sesenta y tres mil kilómetros reales. La verdad que tenía muy buen aspecto para llevar allí tanto tiempo, salvo por las cosas lógicas de un coche que lleva ocho años parado. Realmente su punto "flaco" es la tapicería, moqueta, etc... que claramente necesitan una renovación integral. Por lo demás parecía (y así esta siendo) un proyecto asequible.

Después de vaya a saber usted cuantos años, el 7 de Octubre volvió a ver la luz tras sacarlo de la cuarta planta de un garaje subterráneo. 
Después del traslado en remolque hasta Figueres, donde lo tengo guardado en un garaje, ha ido sufriendo un proceso sencillo aunque bastante lento por falta de presupuesto. Los primeros días fueron de limpieza integral del interior, que costó lo suyo. Después, y antes de poner a punto el motor, reparé el mando del embrague, que como en el Land Rover y algún otro vehículo antiguo, es mediante un sistema hidráulico. Ésto fue así porque el pedal estaba totalmente bloqueado y me parecía un tanto absurdo arrancarlo y no poder moverlo del lugar. A falta de mas pasta, compré un par de kits de juntas para la bomba y el bombín y quedó solucionado el problema.


Resuelto el tema del embrague, hice todo aquello que me pareció lógico hacer en un coche que llevaba tanto tiempo parado y que, la experiencia, ha ido aconsejando, a saber: vaciar el deposito de la gasolina, cambiar tubos de gasolina petrificados, comprobar el estado del eje de balancines, cambio de aceite, filtros, revisar el circuito de refrigeración, cambiar platinos, condensador... A pesar de todo, la inversión en piezas de recambio que llevo hecha en éste coche apenas llega a los ciento veinte euros, lo cual está muy bien todo hay que decirlo. Y así llego el día en que por fin arrancó.



La verdad que es una gran satisfacción cuando logras algo así, que una máquina que lleva años sin funcionar vuelve a la vida como si se hubiese parado antes de ayer. Ahora estoy pringado de lleno en los malditos frenos, cambiar todos los latiguillos (ya que se queda frenado), echar un vistazo a las zapatas y si todo va bien, después de la boda y con calma, intentar pasar la ITV, algo que este coche jamás ha hecho.

¡Ah! Se me olvidaba. El título de ésta entrada creo que es real como la vida misma. Hace poco conocí a un chico (gay) de Barcelona que también tiene un 1500 para reparar y coincidíamos en que, muy gay, no es este coche, mas bien al contrario. Es un coche fuertemente asociado al franquismo y, por lo poco que he podido indagar en foros por internet y demás, parece que sus propietarios actuales, en gran medida, también son bastante conservadores. Pero ya sabemos todos que, al final, los mas conservadores, siempre terminan siendo los peores, así que cuando vaya a una concentración de éstos coches ya os contaré si, como me figuro, hay dueños que pierden mas aceite que sus propios coches.


Son las dos y media de la madrugada, ya es Miércoles 5 de Junio. En Casarrubios tenemos una agradable temperatura de dieciséis grados, el cielo está despejado y se ven perfectamente las estrellas.

La cita

lunes, 3 de junio de 2013

0 comentarios  

Corría el año 2000 cuando ocurrió la aventura que hoy os voy a contar y que muy pocos conocen. Yo entonces era un chaval con diecisiete años y una obsesión absoluta por los trenes, pero es algo que ahora mismo no viene al caso. Una de las cosas que mas me benefició en aquella época fue cambiar de instituto, parecía que le alejaba definitivamente de la gentuza que durante muchos años me utilizó de bufón y por fin podría dedicarme a lo mio sin mayores preocupaciones, aunque a decir verdad, ya en el instituto (3º y 4º de ESO) la cosa cambió muchísimo con respecto al calvario que viví en el colegio.

El caso, es que aquellas nuevas amistades y compañías (aunque algunos venían de mi clase del año anterior) entre otras cosas me descubrieron un nuevo panorama musical que, aunque no era desconocido para mi, si que "compartirlo" con alguien era cuanto menos mas entretenido. Yo llevaba ya dos o tres años escuchando cantautores, sobretodo a través de aquel programa "La Gramola" de M80 radio, por lo que Ismael Serrano o Tontxu no eran nombres desconocidos para mi. Lo que sí me resultaba novedoso era ir a conciertos, dado que hasta entonces nunca lo había hecho.

Yo por entonces me llevaba muy bien con mi amigo y compañero de clase Samuel, creo recordar que su nombre completo era Samuel Villena. Y con él fué con quien tuve mis primeros "pinitos" en conciertos. No sabría decir a ciencia cierta cual fue al primero al que acudí, pero sí que recuerdo que en aquella época de 4º de la Eso a Bachillerato fuimos a unos cuantos: El concierto solidario de los 40 principales (¿o Cadena 100?) en el antiguo Palacio de los Deportes con unos recién descubiertos "La Oreja de Van Gogh", y con Sabina y Celtas Cortos. También recuerdo haber ido al menos en dos ocasiones a los conciertos de la Plaza Mayor por las fiestas de San Isidro, así como a un cierre de temporada del Libertad 8 en cuyo escenario tocó, entre otros, Amaral...

El caso es que la aventura que hoy os voy a contar nos lleva nada mas y nada menos que a un Mitin de Izquierda Unida de cierre de campaña de aquellas nefastas elecciones del año 2000. Fué en la Casa de Campo, el 10 de Marzo de 2000 exactamente cuando nos encontrábamos los dos (creo que no nos acompañaba nadie mas) escuchando tocar a Ismael Serrano. Creo recordar que allí, entonces, tocó una canción para nosotros desconocida pero que sin duda nos dejó "marcados".

La canción, que podéis escuchar mas abajo, narra la historia de dos amigos que, durante una noche de parranda, se citan en el mismo lugar y a la misma hora transcurridos diez años. Como os podéis figurar, a imitación de la canción, nos citamos en el mismo lugar, diez años después, es decir, el 10 de Marzo de 2010.

Como la canción, el tiempo pasó deprisa, yo abandoné aquel instituto para hacer formación profesional, y poco a poco fuimos perdiendo la pista. Recuerdo una ocasión, transcurridos ya unos cuantos años de aquello (posiblemente fuese el 2005 o 2006) otro amigo del instituto, Mario, me invitó a una cena con antiguos compañeros de clase, y una de las cosas que mas me llamaron la atención es que, mientras yo llevaba trabajando bastante tiempo (desde 2002), los que estudiaban seguían enfrascados en la carrera, o el que menos después de intentar la universidad, hizo formación profesional y había empezado a trabajar recientemente. Pero a pesar de aquella ocasión, fui perdiendo poco a poco el contacto con aquella tropa, también hay que decir que yo trabajaba en Málaga, apenas subía a Fuenlabrada, etc...

Como os podéis figurar, a mi nuestra cita se me olvidó por completo, no por un día, o dos, o una semana... Tardé mas de un año en acordarme de aquella cita a la que me había comprometido diez años atrás. De Samuel, de Mario, de Juanjo, que eran los principales compañeros de clase con los que tuve contacto tiempo después de dejar el instituto, no volví a saber prácticamente nada, y desde luego desconozco si mi compañero de concierto de aquella noche acudió o no.

Y es que se enfrentan ciertos sentimientos al acordarte de aquellas personas que te acompañaron tantos años atrás. A veces, cuando voy a Fuenlabrada y paseo por mi barrio, por una parte me gustaría encontrarme con alguien de mi pasado por la calle: sé que no voy a decirle nada ni él a mi. Ni siquiera sé si reconocería a alguien o me reconocerían a mi. Fueron muchas las personas que me causaron verdaderos quebraderos de cabeza en el colegio y no me agradaría recordar aquello, aunque por otra parte tengo curiosidad por saber cómo han envejecido. En cambio con la gente con la que he compartido amistad en aquellos años, como los que he nombrado antes, incluso alguno mas, me agradaría saber que les va todo bien y cómo han pasado todo este tiempo, pero...