Porque así lo quiso Dios
tu final se adelantó
creí que siempre estarías.
Y fue tan rápido tu adiós
que la boca me dejó
tantas frases perdidas.
Aunque ya no estés aquí
tal vez me puedas oír.
Un segundo matador
en recuerdos convirtió
lo que yo más quería.
El ayer se hizo hoy
y el futuro se paró
al ver tu cama vacía.
Aunque ya no estés aquí
tal vez me puedas oír.
Por mucho que pase
jamás podré acostumbrarme
te llevo tan dentro de mí.
No puedo olvidarte
te veo en todas partes
cuanto me cuesta vivir sin ti.
Tu presencia resistió
los ataques del reloj
y sigue aquí todavía.
Te ganaste el corazón
de todo el que te conoció
con esa dulce sonrisa.
Aunque ya no estés aquí
tal vez me puedas oír.
Por mucho que pase
jamás podré acostumbrarme
te llevo tan dentro de mí.
No puedo olvidarte
te veo en todas partes
cuanto me cuesta vivir.
Por mucho que pase
jamás podré acostumbrarme
te llevo tan dentro de mí.
No puedo olvidarte
te veo en todas partes
cuanto me cuesta vivir sin ti.
martes, 6 de julio de 2010
jueves, 1 de julio de 2010
Me da mucha rabia viajar a Barcelona en el AVE cuando va lleno de gente, principalmente porque parece una sucursal móvil de la bolsa con ejecutivos hablando por teléfono a un ritmo frenético y dando gritos por doquier. Además, da igual en que clase viajes, porque hoy por ejemplo voy en Club y es exactamente igual que cuando voy en Turista. A ver si aprenden de los alemanes, que tienen coches para ir en silencio, y no con esta oficina móvil rodante. Un dia me llamó la atención como uno de éstos individuos a un celular pegado, se quejaba de que habia un grupo de adolescentes en el coche y que hacían mucho ruido. ¡Si te pudieras ver, criaturita!
No se porqué, además, la mayoría de ejecutivos o lo que sean estos señores con corbata y pelo engominado a lo Mario Conde, tienen cara de bastante cretinos y se comportan, evidentemente, como tales. El de la otra ventanilla, por ejemplo, a la legua se vé que da asco, si yo fuese la chica del catering le hubiera descargado muy alegremente la cafetera entera en el cogote. No solo es incapaz de sonreir y mostrarse amable con quien le está sirviendo la comida, sino que toda su conversación con la tripulante se ha limitado a monosilabos mientras no dejaba de mirar su teléfono movil, a traves del cual, evidentemente, ha hecho unas cuantas llamadas de las que hemos constatado lo bién que se lleva con Ezkárate, lo vagos que son los de contabilidad, o el menú de su comida con los norteamericanos.
También me ha hecho mucha gracia siempre, en las empresas medianamente grandes, esa distinción entre “los de logistica”, “los de informática”, “los de comercial”, pero sin duda alguna soy fan absoluto de las recepcionistas-telefonistas. No concibo aún, como es posible que, a éstas alturas de la vida, aún llames por teléfono a algún sitio y te conteste alguna teleoperadora con ese típico deje y antipatía que tantas veces ha sido imitado. Cuando llamas al Radio taxi de Valencia, sale una grabación de una mujer que dice, con total desgana: “Bienvenido a Radio Taxi. En breve atenderemos su llamada. Gräciaaaaaaaaaaaaaaaas”. Nunca he contado que, una vez, trabajé en un supermercado, y la chica de la megafonia, que se llamaba Raquel, cuando reclamaba mi presencia por los altavoces al son de “Señor Rodríguez acuda a caja central, gräciaaaaaaaaas”. Ese “Gräciaaaaaaaaaas”, me recuerda poderosamente a este sketch.
lunes, 28 de junio de 2010
Después de tirarme seis dias (seguidos) en Barcelona, y no de vacaciones, me vuelvo a casa convencido, mas aún que antes, de que la ciudad no es para mi. No cambio la tranquilidad del campo por nada del mundo.
lunes, 21 de junio de 2010
Unas fotos de otras antigüedades que están en la casa de mis abuelos y que tengo que traerme a casa:
Una fantástica radio de válvulas que aún funciona (a 125 V, eso si)...
... con F.M. incluida...
... incluso con tocadiscos automático
La nevera creo que la instalaré en el garaje, también va a 125 y a pesar de sus cincuenta y tantos años, sigue enfriando como el primer dia.
sábado, 19 de junio de 2010
Aquella tarde oscura no hacia demasiado frio para ser pleno invierno. Habia pasado la tarde subiendo y bajando de Alfama a Chiado en uno u otro "amarelo", el caso era montar. Las luces amarillas que alumbraban el interior del tranvia reducían su intensidad cada vez que el motorista arrancaba en los semáforos o en las paradas, y hacía sonar insistentemente su característica campana mientras bajaba a toda mecha desde Bica hacia Estrela.
Cuando ya había perdido completamente la cuenta de la de vueltas y fotos que llevaba, decidí regresar a mi habitación en el albergue de Pragal. Lo que más me fastidiaba del viaje de regreso era que, aunque viera pasar por encima de mi cabeza los trenes que tenía que coger, para llegar desde Santo Amaro hasta la parada del suburbano mas próxima tenia que hacer mil transbordos. Como no quedaba mas opcion, el dieciocho me llevó con su rítmico traqueteo hasta Cais do Sodré, donde tomé el metro.
Después de un rato de viaje en Metro, hice el último transbordo para coger por fin el suburbano, que por cierto, es el tren mas puntual que haya conocido nunca. A ciertas horas la afluencia de viajeros se reducia considerablemente, pero a pesar de todo seguía teniendo una frecuencia razonable. Siempre que tomaba aquel tren me surgía la duda de si subirme al piso de arriba, o quedarme en el de abajo. Aquel dia decidí subir al de arriba, porque me daba la sensación de que podría ver algo mas al paso por el puente que si me quedaba abajo.
La salida de Campolide siempre me resultó emocionante porque es el inicio del camino hacia el puente del 25 de Abril, una obra de ingeniería que me asombra y me fascina una y otra vez. El recorrido ya me lo sabía de memoria, a medio camino entre Campolide y Alvito, siempre se para la climatización del tren por una zona neutra de la catenaria. Si en ese momento miras por la ventana de la izquierda, ves perfectamente la ligera "S" que describe el tren hasta colocarse bajo la autovía y cruzar el Tajo entre hierros rojos, pero de noche siempre destaca mucho mas la espectacular iluminación del puente.
Aquel dia un chaval unos años mas joven que yo, y que se sentó enfrente, distrajo mi atención y me hipnotizó con unos ojos verdes que se afanaban en leer una y otra linea de un libro que llevaba abierto en sus manos. De vez en cuando dejaba entrever una sonrisa o mordía su labio inferior con los dientes seguramente impaciente por el desenlace de los acontecimientos que su lectura le brindaba. Observando anonadado su imberbe rostro, casi olvido mirar abajo al paso por Santo Amaro, donde veo un tranvia-vagoneta que parece a punto de salir a trabajar, pues tiene todas sus luces encendidas y algun operario a su alrededor. El tren avanza con su ruido de hierros y la tierra desaparece bajo nuestros pies, mostrando en el agua el reflejo de algunas de las muchas luces que adornan esta ciudad de la que estoy perdidamente enamorado.
Cuando la travesía sobre el Tajo termina, la megafonía anuncia que llegamos a mi parada. Mi admirado yogurín se levanta y se dirige a la puerta, y yo le persigo con miradas descaradas esperando a que se fije en mí, pero sigue a su lectura. El tren se detiene y el pulsador de la puerta cambia su color rojo a verde, invitándonos a apretarlo y salir del tren. Mi lisboeta imberbe lo pulsa, guarda el libro, y avanza por el andén rumbo a las escaleras mecánicas. Yo le sigo cual loco hipnotizado esperando tan solo una mirada que me dé alguna esperanza. Pero él sigue su camino. Avanza por el vestíbulo de la estación y sale por una estrecha salida que conduce a unas escaleras mecánicas. Sigo sus pasos pero observo con gran decepción que sube hacia la parada de autobuses, mientras que a mi me espera mi coche en el nivel inferior.
Bajo las escaleras buscando mi vehículo y cuando me dirijo a él me detiene un cartel: Av. José Saramago. Pienso para mi que cómo no van a dedicarle en Almada una avenida al portugués mas ilustre que conocemos. Además es un tio que me cae bien y que da un poquito de cordura a éste mundo que últimamente parece demasiado loco y que, a mi, me tiene un poco perdido.
viernes, 18 de junio de 2010
Hoy volvía para casa en el coche, después de cuatro dias fuera, y hablaban en la radio de problemas amorosos, en concreto de una pareja cuya mujer lleva poniendo, desde hace diez años, los cuernos a su marido, y una intervención de otro oyente, decia que, estadisticamente, los hombres perdonamos mas que las mujeres una infidelidad. Y yo claro, me he preguntado ¿Y los gays? ¿Perdonamos las infidelidades? Es mas, ¿somos fieles? ¿Hay una regla general?
Yo, la verdad, es que siempre me he considerado fiel, pero también es cierto que, a medida que se va alejando cada vez mas aquella época en que tuve una pareja estable, me parece que sería menos capaz de mantenerme fiel, y eso que pillar cacho, lo que se dice, no pillo. Cuando salí con mi "primer" novio, fuí completamente fiel, y de echo, cuando lo dejamos, estando ya de por si nuestra relacion fastidiada, fué porque estuve a punto de enrollarme con otro tio, pero no llegué a hacerlo mientras estábamos juntos. Pero yo le conté lo que había estado apunto de pasarme, y tras unos dias "tensos", al final, decidimos poner final a aquello porque, además de que se estaba estropeando, yo nunca llegué a estar enamorado de él (tampoco le engañé, me sinceré el segundo dia, todo sea dicho), y preferiamos terminar como amigos que seguimos siendo a acabar a balazos.
Tiempo después, cuando me fuí a vivir a Campillos, no es que me ocurriera algo parecido, pero sí que hubo un momento en que, de rollete, llegué a estar con tres tios a la vez durante algunos dias. Era una situación muy extraña porque, aunque no tenian nada que ver entre sí, de echo eran de pueblos distintos, sí que me ocurrió un par de veces que, en un mismo dia, y a la misma hora, los tres reclamaban mi presencia, y eso era muy muy estresante, mas que nada por no descontentar a ninguno.
Pasaron los meses y empecé a tontear con otro muchacho malagueño, con el que "salí" unos cuatro meses. Y lo entrecomillo porque para mi, mientras estaba con él, no me pareció en ningún momento una relación estable, sino un rollo "largo", pero lo cierto es que tampoco lo hablamos nunca. Así que ocurrió que, cuando volvía a Madrid, una vez al mes mas o menos, si coincidía que algún amigo me llamaba para echar un casquete rápido, no decía yo que no, faltaria mas, así que quedaba con quien fuera y tan feliz. Hasta que un dia, que también nuestra relación empezaba a tener algunos altibajos, me confesó que, el fin de semana anterior, se había enrollado con un amigo de su amigo, y yo, no le dí la menor importancia porque, tal y como le dije "no te preocupes, si yo en Madrid también he quedado con alguno..." Y ¡vaya tela! ¡A tomar por culo se fué todo! Se lo tomó mal, no, ¡fatal! Sí que es cierto que, si bien nuestra "relación" o "rollo" terminó allí, pudimos hablar dias después, aclarar las cosas, y cuando volví a Madrid nos "despedimos" como se merecía, igual que cuando a principios de año pasé unos dias en Málaga, recordamos tiempos no tan lejanos.
Me pongo a pensar cómo acabar ésta entrada, y me viene a la cabeza que parezco un abuelo contando sus batallitas de la guerra... Pienso también en cómo me lo he pasado y porqué ahora no me apetece ponerme a buscar ligoteos a pesar de que tengo cierto "mono", y llego a la conclusión de que, ciertamente, va a ser cosa de la edad.
domingo, 13 de junio de 2010
Uno de los "efectos colaterales" de la muerte de mi abuelo es que su casa de Carabanchel, la casa donde mi madre creció y donde yo mismo he pasado casi todos los fines de semana cuando era niño, y que os podéis figurar cuantisimos recuerdos y vivencias guardo de alli, vamos a devolverla al casero, pues aunque es una casa de renta antigua, mi abuela no puede soportar (ni quiere) dos casas a la vez. Así que los próximos meses van a ser un constante ajetreo de cajas y cajas llenas de cosas de mi infancia y adolescencia.
Hoy he estado allí y me he traido unas cuantas cajas con, sobretodo, revistas antiguas de trenes, pero hay muchísimas cosas mas que no todas conservaré. He aqui algunas:
Mi bici "BH California X3". Abstenerse de comentar la ausencia de sillín, please.
Cajas y cajas de diskettes de 3 1/2 y 5 1/4
Un manual de Windows 3.1
Detalle del manual de Windows 3.1, ¡Que de horas ante aquellas ventanitas!
Un "20 Minutos de Madrid y M@s". Conservaba varios "Madrid y M@s" pero no se donde los he metido.
"El Pais" del 11-S
Antiguos documentos de Renfe
Antiguas guias de trenes
Antiguas revistas de trenes
miércoles, 9 de junio de 2010
Ya iba a dormir, un dia mas, sin escribir nada en el blog, y llevo ya unos pocos diciendome a mi mismo que tenía que poner algo de provecho por aqui... pero ¡la verdad es que tampoco tengo mucho nuevo que contar! Estoy hasta arriba de curro y paro poco por casa. Sin ir mas lejos, tengo como 200 post sin leer en google reader, ¡casi nada!.
Así que os dejo una canción, y espero escribir en los próximos dias de cosillas que tengo pendientes desde hace ya meses
Salu2!
miércoles, 19 de mayo de 2010
Últimamente estoy super enganchado a la serie "La pecera de Eva", que se emite por las noches en "La 7", el segundo canal de Telecinco. Son unos capitulos realmente cortos, pues apenas llegan a 20 minutos, pero son historias que a mi, personalmente, me han enganchado.
Eva es la psicóloga de un colégio público y por su consulta van pasando chicos y chicas con distintos tipos de problemas. Y hay chicos que ¡vaya tela! No expresaré aquí lo que les hacía. Otro dia me ocuparé de hablar de uno en uno de todos los que me ponen.
El caso es que, en los capítulos de ésta semana ha aparecido un nuevo personaje, un chaval gitano adolescente, que es gay. Y os podéis figurar lo que eso puede suponer en un entorno tradicional como es el de los gitanos. Creo que la mayoría ya tendrá superado el estereotipo de los gitanos de chabolas y drogadictos, que haberlos los hay, pero también los hay completamente integrados en la ciudad y que mantienen sus tradiciones.
Tal era el caso de Manu, un chico gitano que conocí cuando empecé a menearme por el mundo de los chats, con un afán que no negaré, y que era hartarme a follar. Se ve que lo hice medianamente bien y me sacié, tanto como para que ahora, que estoy a palo seco, casi ni me quejo.
Aquel chaval, que vivia cerca de Chamartín, recuerdo que tenía el pelo moreno, largo y rizado, fumaba como un carretero, era alto, delgado, simpático y amable. Recuerdo que estudiaba magisterio musical, algo que me llamó la atención. Estaba bueno, y la verdad que me gustó. El "Pero" es que, en éste caso, era un ligue "Si lo se no vengo" que desapareció de un dia para otro después de tres o cuatro dias de rollete.
Así que, al ver éstos dias a éste nuevo personaje en la serie, me he acordado de aquel tio, y me parece genial que hayan puesto a un chico así porque, gitanos gays hay, y un referente en la tele no viene nada mal.
sábado, 15 de mayo de 2010
Hace ya una semana que murió mi abuelo. Han sido unos dias raros y duros. Mi estancia en Vélez se prolongó hasta el miércoles y todo me recordaba a él y su ausencia: sus cosas en el mismo sitio donde las dejaba, la maquinilla de afeitar, pasar bajo el balcón y ver el lugar donde tantas y tantas horas se ha pasado asomado a la terraza, etc...
Eso por no hablar del sufrimiento de mi abuela, que a poco que se iba reponiendo aparecia otra visita de vecinos o conocidos que no producian mas que hacerla llorar y recordarlo. O a mi dejarme muy jodido cuando me recordaban lo orgulloso que estaba de mí y cómo presumía de nieto allá por donde iba. En público, y con toda la familia delante, tanto en el velatorio, como en el funeral o en casa, aguanté el llanto hasta quedarme solo en la casa donde el dolor ya me pudo. Cada noche, antes de dormir, una vez ya en la cama, no pude evitar derramar una gran cantidad de lágrimas. Tan sólo queda el consuelo de saber que no ha sufrido y que ha sido como él hubiera querido, en su casa, rodeado de su mujer e hija que han cuidado de él hasta el final.
Hoy hemos puesto fin a todo éste calvario cuando hemos enterrado las cenizas de mi abuelo en el jardín de mi casa, como mi abuela me pidió, y como a él sin duda alguna le hubiera gustado, que todo quedara en familia. Además, siempre le tendré muy cerca de mi.
A todo este calvario hay que añadir que me he sentido y me siento muy solo en las últimas semanas, Miguel en Barcelona, Julio en Cambridge, Diego y Javi como si no estuvieran por los estudios, etc... Hace meses que no salgo siquiera a cenar un sábado como hoy. Por no hablar de salir de cachondeo. A ver si se empieza a enderezar ésto porque así no voy a ningún sitio.
sábado, 8 de mayo de 2010
Mi abuelo es un cascarrabias. Pasea por las tardes con mi abuela por las calles de Vélez. Refunfuña cuando se encuentra con algún familiar con quien no se lleva bien. Y siempre aprovecha cualquier oportunidad para presumir de que, su único nieto varón, es maquinista de tren.
Mi abuelo era un cascarrabias. Paseaba por las tardes con mi abuela por las calles de Vélez. Refunfuñaba cuando se encontraba con algún familiar con quien no se llevaba bien. Y siempre aprovechaba cualquier oportunidad para presumir de que, su único nieto varón, es maquinista de tren.
Sabía que algún dia tendría que cambiar el tiempo verbal refiriendome a él, y ayer pasó. Ya no está y no me lo creo. Con muchas lágrimas, va por él.
lunes, 3 de mayo de 2010
Aquella noche, después de la cena, y con los protagonistas de la historia visiblemente perjudicados por la accion del alcohol, mi ligue argentino empezó una discursión conmigo que estuvo apuntito de terminar marchándome de aquel lugar y enviandole al garete. No sé porqué no lo hice, e incluso algún tiempo después me lo he preguntado porque posiblemente hubiera sido una muy buena opción. Todo vino porque él esperaba que yo le pidiese, le rogase o le suplicase que pasaramos la noche juntos, y a mi sinceramente era un factor que me daba exactamente igual, si se quería venir a mi casa bien, y si no, pues también. El plan alternativo era ir a una discoteca, cosa que no pensaba hacer, puesto que para meterme en un antro en un lugar desconocido y lejos de mi casa, preferia irme.
En aquel momento ridiculamente tenso, discutiendo sobre si quien queria o no queria dormir a compañado era él o yo, fué cuando me dí cuenta de que éste chaval tenía un problema grave, porque yo no terminaba de tener claro si con quien estaba discutiendo era con él o con el tequila o el whisky, y así se lo hice saber. Las chicas, por su parte, andaban enzarzadas en una discursión similar, porque en la susodicha discoteca al parecer estaba la ex de una de ellas que no podia ni ver a la otra y bla bla bla
Creo que fué el hecho de que llevaba mucho tiempo sin conocer a nadie y mucho tiempo sin esa sensación de "sentir cariño" lo que me llevo a seguir tonteando con ese chico, porque gustarme no es que me volviera loco, pero estaba bién. También puede ser que el acento argentino realmente tenga un algo irresistible que atrae hasta al mas común de los normales, no lo se. El caso es que aquella noche, al final, fuimos a mi casa, y dormimos juntos. Al despertarnos, echamos el único kiki de nuestra extraña relación, que, para que negarlo, no fué gran cosa aunque menos da una piedra. Recuerdo que tuve que llevarlo corriendo a su casa porque mis viejos venían camino de mi casa y, no era plan la verdad.
Desde aquella noche, se sucedieron muchos viajes a Aranjuez, llamadas, discursiones, besos y chupetones cual revolucionado adolescente en el asiento de atrás del coche o en su cama... Todo esto llevó (una vez mas, y no es ni la primera, ni la segunda, ni la tercera), a pesar de que ya le habia advertido, a que se enchochase conmigo y lógicamente esperase un "algo mas" de mí que yo no estaba por la labor de darle, porque sí que es cierto que nos lo pasamos bien, pero también es verdad que sus llamadas y discursiones (que tampoco fueron ni una ni dos ni tres) a altas horas de la madrugada, borracho y/o fumado (incluso en varias ocasiones, al dia siguiente, ni recordaba haber hablado conmigo), con el único afán de discutir una y otra vez sobre lo mismo, a mi me tenían frito.
Claro que para tanta discursión, tenía que haber una razón. Y esque...
(Seguirá...)
martes, 13 de abril de 2010
Mi aventura con aquel chico argentino del que hablé hace un tiempo comenzó allá por Navidad, recibí en el bakala un mensaje suyo diciendo que si me apetecia conocerle le enviara un mensaje. A decir verdad, no es que, para mí, resultara especialmente atractivo, pero le contesté dándole mi dirección de mesenger. El caso es que pasaron al menos un par de meses hasta que coincidimos en el ordenador, y aquel dia charlamos y charlamos durante mucho rato. Él parecía animado a conocerme, así que al dia siguiente, antes de irme a trabajar, me acerqué a charlar un rato con él, y fué todo muy correcto.
Como sólo charlamos y parece que nos quedamos con ganas de "algo mas", después de trabajar me volví a acercar y cenamos juntos, seguimos charlando durante mucho rato, y al final terminamos enrollándonos en el coche.
Creo que fué en aquella cena donde, en un sutil comentario mío, le dejé entrever que, con chicos que se drogan, no me "ajunto", y, sorprendido, sólo comento "pues mejor no te vengas con mi pandilla". A mi me resultó extraño que le sorprendiera mi comentario, porque en el perfil de bakala lo pongo muy claramente, pero bueno. Creo que volvímos a quedar un par de veces mas, seguiamos hablando por el mesenger, y finalmente un dia me invitó a ir a cenar a su casa, ya que quería presentarme a una amiga suya lesbiana (colombiana de 16 años, él tiene 20), que a su vez le iba a presentar a su ligue, una chica de Talavera, a la que éste chico no conocia tampoco. Yo que soy super timido, no me hacía mucha gracia el plan, pero finalmente acepté.
El caso, es que por circunstancias varias, llegué casi una hora tarde a la cena, y la escena, cuando aterricé, era cuanto menos peculiar: su amiga, la de 16 años, estaba borracha como una cuba, tanto como para no mantenerse en pié por sus propios medios. El entretenimiento que tuvieron mientras yo llegaba fué haberse pimplado una botella de tequila entre los tres (mas ésta chica que los otros). La otra chica, super maja, estaba alucinando por aquella situación. Y mi amigo, aunque contento, no llegaba a los niveles de pedalizamiento de aquella muchacha, que ciertamente daba una imagen bastante lamentable.
El caso es que empezamos a cenar, y durante la cena, salió a relucir el caracter tan a la defensiva que tenia éste muchacho y que ya había comprobado en otras ocasiones, y por lo que descubrí, también el resto de amigos latinoamericanos de su cuadrilla tenìan este tipo de respuestas. No recuerdo exactamente si fueron éstas palabras, pero fué algo parecido a ésto:
- ¿Te gusta?
- Está bueno, pero tal vez había que haberlo dejado un par de minutos mas en el horno
- ¿Me estás diciendo que no se cocinar?
- Yo no he dicho éso
Y aqui la muchacha de Talavera, dijo:
- ¡Ves! A eso me refiero. Ella me hace lo mismo, y por lo que veo no es la única.
Después de aquello la chica borracha empezó a hacer comentarios absurdos sobre los "latinos", el regetón, y tonterías varias. A medida que la velada seguía, hice buenas migas con la muchacha de Talavera, que parecía estar alucinando tanto o más que yo. En un momento dado, la chica borracha, cogió una botella de whisky que había en la mesa, la abrió, y para sorpresa de todos empezó a beber a morro un trago largo de cojones. La chica y yo nos miramos alucinados de semejante barbaridad que acababa de hacer aquella, ya de por sí borracha, muchacha de dieciséis años.
A partir de aquel momento la cosa se empezó a torcer, mi argentino empezó a beber también y cambió de opinión con respecto a lo que haríamos después de la "velada", que en un principio era quedarnos juntos a dormir en su casa, ahora decía que irnos a una discoteca perdida de la mano de Dios, algo que a mi sinceramente no me apetecía lo mas minimo, y mas visto como pintaba el asunto. Las otras dos chicas también discutian por algo parecido.
Durante aquella discursión sobre que hacer o que no hacer ya empecé a sospechar que algo no iba bien y que, sobretodo, estos chavales lo que tenían es un problema bastante serio con la bebida. Una cosa es que te pongas contento, y otra que haya mas alcohol que leucocitos en la sangre, y que ésto te lleve a discutir por auténticas ridiculeces... no puede ser.
Seguirá...
martes, 6 de abril de 2010
Es cierto que, salvo dos o tres semanas, desde que ha empezado el año prácticamente no he parado, cuando no es currando aqui, es currando fuera, o ajetreo en casa, o coche para acá y para allá, etc... Desde el domingo, por ejemplo, prácticamente no he salido del garaje o de debajo de algún coche quitando vete tu a saber cuantas tuercas. Pero claro, con un parque móvil asi... no me queda otra.
Otro ejemplo de mi falta de tiempo es que hoy he abierto el Reader y tengo 257 post de distintos blogs sin leer, ¡una barbaridad! Mañana, que me lo voy a dar libre para poder ponerme al dia con todo, intentaré leer todo lo que no he leido en todo este tiempo.
Pero, además, hay otra circunstancia que, en ocasiones, me lleva a no contar mis lios amorosos y erotico-festivos en el blog como hacía anteriormente, porque temo que los "protagonistas" de estas aventuras y lios puedan estar leyendo ésto y fastidiarla de alguna manera, no se. Pero bueno, a ver si antes de volver a Barcelona esta semana puedo preparar unos cuantos post.
Lo mejor de éstos dias, sin duda, es que por fín salió el sol. ¡Llegó por fin la primavera!.
sábado, 3 de abril de 2010
Hablaba Miguel el otro dia en su blog acerca del reciente accidente de tren que ha habido en Arévalo. Mi querido Miguelito, maquinista de tren y maricón como un servidor de ustedes (realmente, puede que él sea un poquito mas marica que yo, pero sólo un poco), ha estado bastante impresionado durante algunos dias por éste accidente en el que falleció un compañero, y no es para menos, ya que ha sido un accidente bastante brutal, pero además es muy posible que haya influido que es el primer accidente grave que ocurre desde que él es maquinista.
No es que yo esté inmunizado psiquicamente a éste tipo de desgracias, pero desde que empecé a trabajar en el ferrocarril, han pasado muchas rachas en que los accidentes se sucedían semana tras semana, u otras épocas en que no ocurria nada relevante. El caso es que, mas o menos, uno se acostumbra a que ocurran accidentes de todo tipo.
Pero, tal vez, ésta última ocasión haya resultado muy intrigante, y nos haya hecho, a todos los que trabajamos subidos en un tren, sea donde sea, preguntarnos qué puede haber fallado en un accidente así, que no es para nada algo común. Y, evidentemente, en esas largas noches conduciendo un tren de aquí para allá, viendo como los kilómetros van pasando lentamente, las horas de soledad en la cabina de la locomotora te llevan, mas que a reflexionar, a ser consciente de que, cuando llevas mil o mil doscientas toneladas detras tuya, llevas el peso equivalente a mil o mil doscientos automóviles; o que en un tren de quinientos metros de largo, transportas la misma carga que ochenta camiones. Y, al asimilar éstas las magnitudes con las que nos movemos, mucho peso, muchos metros, muchos hierros en definitiva, uno llega a hacerse una idea de lo que se juega cuando comete el mas minimo error en su trabajo y lo que puede llegar a pasar en un trabajo con una responsabilidad como ésta.
Descanse en paz Juan Ramón Vives González.
